INMACULADO
CORAZÓN DE MARÍA
1. Abro el corazón a Dios.
Puede servir la
repetición de alguna oración breve:
"Gracias Señor porque estás siempre a mi lado",
"Ayúdame
a sentir tu cercanía",
"Quiero estar contigo, Jesús".
2. Lectura del Evangelio. Escucho.
Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén
por las fiestas de Pascua.
Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta
según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó
en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.
Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron
una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no
encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca.
A los tres días, lo encontraron en el templo,
sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos
los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre:
-«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu
padre y yo te buscábamos angustiados.»
Él les contestó:
-«¿Por
qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?» Pero
ellos no comprendieron lo que quería decir. Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba
todo esto en su corazón.
3.
Reflexiono y rezo. Respondo.
¿Qué me quieres decir,
Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida?
Ningún
ser humano ha tenido un corazón tan parecido al de Jesús como el de su madre.
Releamos el texto del Evangelio de hoy para dejarnos contagiar por los
sentimientos del corazón de María.
Imaginemos
la escena: Jesús ha cumplido los doce años. Y entra con sus padres en el gran
templo de Jerusalén. Los ojos de Jesús se fijan en los cambistas de monedas, en
los vendedores de animales, en los sacerdotes, en los sacrificios de templo...
Todo era nuevo para él. Siente curiosidad y algo más profundo: intuye que su
misión tiene mucho que ver con todo aquello. En la cabeza de este muchacho
despierto se agolpan las preguntas, busca respuestas y por eso, se acerca a los
maestros.
Mientras
tanto, la madre y el padre se dan cuenta de que su hijo no está con ellos. Sus
corazones se preocupan, se ponen a buscar, hasta que lo encuentran. María lanza
a Jesús un pequeño reproche y Jesús responde a la madre con palabras que María
no puede comprender tan de golpe.
Una
vez más, María no comprende, y una vez más María conserva en su corazón todo lo
sucedido, y, con fe, espera que un día el Señor le revele el sentido de aquél
momento, de aquellas palabras.
¿Qué
te dice Dios a través del corazón de María? ¿Qué le dices?
4. Termino la oración
Doy gracias a Dios por su compañía, por sus
enseñanzas, por su fuerza...
Le pido que me ayude a vivir de acuerdo con el Evangelio
Me despido rezando el Padre Nuestro u otra oración espontánea o ya hecha.