Jueves de
la 11ª semana del t.o.
1. Abro el corazón a Dios.
Puede servir la
repetición de alguna oración breve:
"Gracias Señor porque estás siempre a mi lado",
"Ayúdame
a sentir tu cercanía",
"Quiero estar contigo, Jesús".
2. Lectura del Evangelio. Escucho.
San Mateo 6, 7-15
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Cuando recéis no uséis
muchas palabras como los paganos, que se imaginan que por hablar mucho les
harán caso.
No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes
que se lo pidáis.
Vosotros rezad así: Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre,
venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el
pan nuestro, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los
que nos han ofendido, no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del
maligno.
Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del
cielo os perdonará a vosotros.
Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará
vuestras culpas.
3.
Reflexiono y rezo. Respondo.
¿Qué me quieres decir,
Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida?
Pocas explicaciones necesita el Padre nuestro. Te
proponemos que los reces despacio una vez y después te centres en aquellas
palabras en las que hayas encontrado consuelo, o sentido una llamada, o te
hayan provocado alguna resistencia interior.
Si quieres, puedes leer el Padrenuestro de Dios,
compuesto por José Luis Martín Descalzo:
"Hijo
mío, que estás en la tierra, preocupado, solitario, tentado.
Yo
conozco perfectamente tu nombre y lo pronuncio como santificándolo, porque te
amo.
No,
no estás solo, sino habitado por Mí, y juntos construimos este Reino del que tú
vas a ser el heredero.
Me
gusta que hagas mi voluntad, porque mi voluntad es que tú seas feliz, ya que la
gloria de Dios es el hombre viviente.
Cuenta
siempre conmigo y tendrás el pan para hoy, no te preocupes, sólo te pido que
sepas compartirlo con tus hermanos.
Sabes
que perdono todas tus ofensas antes incluso de que las cometas, por eso te pido
que hagas lo mismo con los que a ti te ofenden.
Para
que nunca caigas en la tentación tómate fuertemente de mi mano y yo te libraré
del mal pobre y querido hijo mío."
Para comprender mejor el significado del Padre
nuestro, puedes descargar este powerpoint.
Para descargar, sitúa el ratón encima de la palabra
powerpoint, pincha con el botón derecho y escoge la opción “Guardar destino como...”
y elige la carpeta donde lo quieras guardar.
4. Termino la oración
Doy gracias a Dios por su compañía, por sus
enseñanzas, por su fuerza...
Le pido que me ayude a vivir de acuerdo con el Evangelio
Me despido rezando el Padre Nuestro u otra oración espontánea o ya hecha.