REZAR CON EL EVANGELIO

Lunes de la 14ª semana del t.o.

 

1. Abro el corazón a Dios.

Puede servir la repetición de alguna oración breve:

    "Gracias Señor porque estás siempre a mi lado",

    "Ayúdame a sentir tu cercanía",

    "Quiero estar contigo, Jesús".

 

2. Lectura del Evangelio. Escucho.

Mateo 9, 18-26

 

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo: "Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá". Jesús lo siguió con sus discípulos. Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que, con sólo tocarle el manto, se curaría. Jesús se volvió, y al verla le dijo: "¡Animo, hija! Tu fe te ha curado. Y en aquel momento quedó curada la mujer.

Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo: "¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida". Se reían de él. Cuando echaron a la gente, entró él, cogió la niña de la mano, y ella se puso en pie. La noticia se divulgó por aquella comarca.

 

3. Reflexiono y rezo. Respondo.

¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida?

 

Hoy el evangelio nos presenta a dos personas que demuestran una fe inquebrantable en Jesucristo: un personaje importante y una mujer que padecía hemorragias. La fe mueve montañas y sobre todo cambia nuestro corazón y da vida, vida nueva.

 

Sin embargo, normalmente tenemos poca fe en la fe, tenemos poca fe en Dios. En muchas ocasiones acudimos a Dios, después de haber llamado a muchas puertas, nos presentamos ante Dios como último recurso... con poca confianza.

            “Señor, creo, pero aumenta mi fe”

            “Perdona Señor mi falta de fe”

            “Gracias por todas las personas se fían de ti”

 

Cuando Jesús dice que la niña está viva, se ríen de él. Nos reímos de la gente cuando se sale de nuestros esquemas, cuando va contracorriente...

            “Señor, perdona nuestras risas irónicas”

            “Danos fe para creer en lo que parece imposible”

            “Espíritu Santo, danos fuerza y coraje

              para ser fieles cuando se rían de nosotros”

 

Que importantes son en el Evangelio los gestos: la mujer con flujos de sangre toca el manto de Jesús y Jesús toma de la mano a la muchacha.

¿Cómo son tus gestos? ¿Qué te dice Dios? ¿Qué le dices?

 

4. Termino la oración

    Doy gracias a Dios por su compañía, por sus enseñanzas, por su fuerza...

    Le pido que me ayude a vivir de acuerdo con el Evangelio

    Me despido rezando el Padre Nuestro u otra oración espontánea o ya hecha..