Viernes de
la 15ª semana del t.o.
1. Abro el corazón a Dios.
Puede servir la
repetición de alguna oración breve:
"Gracias Señor porque estás siempre a mi lado",
"Ayúdame
a sentir tu cercanía",
"Quiero estar contigo, Jesús".
2. Lectura del Evangelio. Escucho.
Mateo 12, 1-8
Un sábado
de aquéllos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos, que tenían hambre,
empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le
dijeron: "Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está
permitida en sábado". Les replicó: "¿No
habéis leído lo que hizo David cuando él y sus hombres sintieron hambre. Entró
en la casa de Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba
permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes. ¿Y no habéis
leído en la ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin
incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendierais lo que significa "quiero
misericordia y no sacrificio", no condenaríais a los que no tienen culpa.
Porque el Hijo del hombre es señor del sábado".
3.
Reflexiono y rezo. Respondo.
¿Qué me quieres decir,
Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida?
Los cristianos tenemos sólo un Dios. No podemos adorar a una ley, por buena que sea. La ley nos sirve en la medida en que nos ayuda a seguir a Jesucristo.
“A veces utilizamos la ley para atacar y no para salvar. Perdona”
“Enséñanos a cumplir la ley sin absolutizarla”
Jesús pone por encima de todo la misericordia, el amor. Si no tengo amor, no sirve de nada la oración, el compromiso, las misas, las reuniones. El amor da sentido a todo, el amor ha de ser como el licor que da sabor a toda nuestra vida.
“Enséñanos a vivir en el amor, con el amor, por el amor”
“Cambia nuestra vida, llena de muchas cosas, casi vacía de amor”
“Perdona nuestra falta de misericordia”
4. Termino la oración
Doy gracias a Dios por su compañía, por sus enseñanzas,
por su fuerza...
Le pido que me ayude a vivir de acuerdo con el Evangelio
Me despido rezando el Padre Nuestro u otra oración espontánea o ya hecha..