REZAR CON EL EVANGELIO

Santos Arcángeles. 29 de septiembre.

 

1. Abro el corazón a Dios.

Puede servir la repetición de alguna oración breve:

    "Gracias Señor porque estás siempre a mi lado",

    "Ayúdame a sentir tu cercanía",

    "Quiero estar contigo, Jesús".

 

2. Lectura del Evangelio. Escucho.

Juan 1,47-51

 

En aquel tiempo, vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: "Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño." Natanael le contesta: "¿De qué me conoces?" Jesús le responde: "Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi." Natanael respondió: "Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel." Jesús le contestó: "¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores." Y añadió: "Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre."

 

3. Reflexiono y rezo. Respondo.

¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida?

 

La Biblia nos habla de tres arcángeles con nombre propio:

 

Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Angeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus Angeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya en el cielo lugar para ellos.

Apocalipsis 12, 7-8

 

Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»

Lucas 1, 26-28

 

«Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que están siempre presentes y tienen entrada a la Gloria del Señor».

Tobías 12, 15

 

Con un corazón de niño, podemos dirigir a ellos nuestros oraciones:

 

San Miguel Arcángel, que tu favor nos ampare,

tu fortaleza nos defienda

y que, mediante tu incomparable protección,

crezcamos cada vez más en el servicio del Señor;

que tu virtud nos acompañe todos los días de nuestra vida.

 

Arcángel San Gabriel, imploramos tu cercanía

para que descubramos cada día las llamadas que Dios nos hace

y respondamos con la prontitud y la alegría de la Virgen.

 

Arcángel San Rafael, que dijiste:

«Bendecid a Dios todos los días y proclamad sus beneficios.

Practicad el bien y no tropezaréis en el mal.

Buena es la oración con ayuno,

y hacer limosna mejor que atesorar oro»,

te suplicamos nos acompañes en todos mis caminos

y nos alcances fuerza para seguir tus consejos.

 

4. Termino la oración

    Doy gracias a Dios por su compañía, por sus enseñanzas, por su fuerza...

    Le pido que me ayude a vivir de acuerdo con el Evangelio

    Me despido rezando el Padre Nuestro u otra oración espontánea o ya hecha.