LITURGIA
DEL DOMINGO
MONICIONES (DOMINGO 2º DESPUÉS DE NAVIDAD)
Inicial.
De nuevo nos reunimos para celebrar la Eucaristía en el
domingo, el Día del Señor, que hoy es como un eco de la fiesta de Navidad, como
escucharemos en las lecturas.
Dios es el principio y el fin, y hacia Él nos atrae a
todos. Pero a la vez es el Dios del
camino, que comparte con nosotros todos los avatares de la marcha, la fatiga y
la esperanza de cada jornada. Dios hecho
hombre en Jesús, pone su tienda junto a la nuestra en este campamento inmenso
que es el mundo y en este continuo acampar y descampar que es la historia
humana. La Palabra es luz y es vida,
es gracia y es verdad para el mundo, recibámosla en nuestro corazón para que se
haga vida en nosotros.
Primera Lectura.
La Sabiduría es bendita entre todas las
Potestades, porque es la ciencia de Dios.
Es enviada a su pueblo para establecer allí su morada, enseñarlo y
ofrecer a Dios un culto agradable.
Segunda Lectura.
También nosotros necesitamos espíritu de sabiduría para
conocer nuestra elección y vocación, nuestra dignidad y esperanza. No dejemos de bendecir a dios que nos amó en
Jesús.
Evangelio.
Jesús es la
Palabra definitiva de Dios a la humanidad. Y es una Palabra asequible, porque no se ha
encerrado en ningún sitio oculto, sino que acampa en medio de esta humanidad
peregrina.
Para escuchar el Evangelio nos ponemos de pie.
PETICIONES
(DOMINGO 2º DESPUÉS DE NAVIDAD)
- Por
la Iglesia,
para que viva y sea portadora del Evangelio de Jesús, luz y esperanza para
todos los hombres. ROGUEMOS AL SEÑOR
- Para
que el Señor suscite vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, y
les ayudemos a crecer en el seno de nuestras familias y comunidades. ROGUEMOS AL SEÑOR
- Por
los misioneros y evangelizadores, ministros de la Palabra, catequistas
y todos los cristianos, para que sepamos transmitir con la palabra y con
la vida, la Buena Noticia
de Jesús. ROGUEMOS AL SEÑOR
- Para
que en este año que comenzamos, crezca el amor de Dios en nuestras vidas,
mediante la oración y el servicio a los demás. ROGUEMOS AL SEÑOR
- Por
todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a
acoger y meditar en nuestro corazón, como María, la Palabra de Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR