¿QUIÉNES SOMOS?

 

El  CLUB TIEMPO LIBRE SAN LORENZO es una Asociación sin ánimo de lucro, constuida en la localidad de Huesca, regida por la vigente Ley Orgánica 1/2002 de 22 de marzo.

 

El domicilio de la Asociación se establece en la Parroquia de San Lorenzo, de Huesca,  Plaza San Lorenzo s/n.

 

El Club Tiempo Libre San Lorenzo asume plenamente el proyecto educativo de la Federación de Escuelas de Educadores en el tiempo libre cristianas, por lo que recoge en su proyecto como esenciales las siguientes ideas:

El concepto de tiempo libre y de educación en el tiempo libre

El tipo de persona y sociedad que intenta crear su opción educativa

La concepción de fe que quiere comunicar y el tipo de Iglesia que quiere ayudar a construir

El estilo de educación que materializa su acción.

 

 

1.- NUESTRA OPCIÓN POR LA EDUCACIÓN EN EL TIEMPO LIBRE

 

Consideramos el tiempo libre como la dimensión espacio temporal de la persona, en la que, más allá de las necesidades y obligaciones biológicas, profesionales, familiares y sociales, la persona, dentro de sus posibilidades, vive y actúa según sus intereses.

 

En nuestra sociedad, el tiempo libre se ha convertido en un tiempo de consumo y evasión, ésta es la primera razón por la que creemos que el tiempo libre debe ser un tiempo de educación.

 

Consideramos que en la potenciación educativa del tiempo libre reside la posibilidad de crear una actitud liberadora:  una manera de vivir el tiempo libre por la que la persona lo convierte en un tiempo liberador para él y para los demás.

 

Creemos que el tiempo libre tiene las siguientes posibilidades:

Potencia el crecimiento de las relaciones humanas y la capacidad de comunicación y expresión.

Ofrece a la persona creyente un tiempo propicio para vivir y celebrar la fe.

Debe posibilitar la participación social en el compromiso de transformar el entorno para lograr un mundo más fraternal y justo

Permite educar en la validez de las acciones por su gratuidad

Puede educar en la crítica del consumo para motivar la conciencia de lo realmente necesario

Posibilita la configuración de la personalidad a través de la asimilación de valores.

 

Lo más importante no es el tiempo libre en sí, sino que las actitudes y valores que fomentamos transciendan a todas las demás situaciones de la vida, transformándola globalmente.  Lo que debe ser libre es la persona y esta es la finalidad esencial de la educación en el tiempo libre.

 

Consideramos la actividad como un requisito fundamental para  la educación en el tiempo libre.  Se trata de una actividad no retribuida a la que la persona dedica una atención especial durante su tiempo libre porque le satisface y favorece el desarrollo de su personalidad.

 

 

NUESTRA OPCIÓN POR UN TIPO DE HOMBRE Y SOCIEDAD

 

Ninguna educación es neutra, siempre subyace un concepto de persona y sociedad que se pretende transmitir.  Nosotros, aspiramos a un tipo de persona que:

siendo más que poseyendo, actúe y sea reconocido como sujeto

sea capaz de analizar críticamente la realidad en que vive y se sitúe en un proceso de construcción personal y cambio de la realidad

tenga como punto de referencia para su liberación y felicidad la de los demás

sea solidaria

esté comprometida y siga el estilo de vida de Jesús, un estilo de vida por el que ha optado libremente a partir del Evangelio y de sus valores

respete y ame la naturaleza como creación de Dios, siendo consciente de su capacidad y deber de cuidarla y transformarla

 

Pensamos que PERSONA y SOCIEDAD son dos realidades relacionadas entre sí.  Por eso:

 

Optamos por un tipo de persona que sea sujeto y agente  de su propia vida, y por una sociedad cuyas estructuras políticas, económicas e ideológicas vayan encaminadas a la realización de las personas que la forman.

Creemos que junto a la lucha por el cambio de estructuras, es necesario un cambio de valores, una evolución cultural y una transformación de las mentalidades, de las personas

 

Optamos por un tipo de persona nueva, transformada, liberada, que anticipe en su persona o grupo, los rasgos de  la sociedad por la que opta

 

Deseamos y trabajamos por una sociedad en la que no existan tantas diferencias entre clases sociales, y en la que la esclavitud, el individualismo, la superficialidad, la falta de humanidad, el utilitarismo, la agresividad, la violencia y el racismo, sean sustituidos por valores como la justicia, la igualdad, el respeto a la pluralidad de ideas, la participación de todos por igual, el trabajo en grupo, la libertad, la profundidad y sinceridad en las relaciones entre personas, el altruismo, la tolerancia,...

 

 

NUESTRA OPCIÓN POR UN TIPO DE FE Y DE IGLESIA

 

Creemos que el contenido esencial de nuestra fe es una llamada a la plena libertad del hombre.  Creemos que la esencia de nuestro cristianismo es un camino hacia la liberación de la persona y de la sociedad.  La liberación personal pasa por Jesús de Nazaret, que da pleno sentido a la vida , nos invita al compromiso y a la renovación y nos descubre una realidad y un amor nuevos y profundos: la persona de Dios Padre.

 

Trabajamos por un mundo más justo y más fraterno y por un hombre más libre siendo nuestra finalidad construir el Reino de Dios.

 

Jesucristo es el centro de este trabajo y unidos a Él, intentamos vivir nuestro compromiso con el mundo como respuesta a la llamada del Padre, que nos invita a convertirnos y a dar nuestra vida, esperando y contribuyendo a la realización definitiva del mundo nuevo que Dios quiere para nosotros.  Por ello, el seguimiento de Jesús nos mueve a la conversión de nuestras actitudes y acciones para colaborar en la construcción del Reino de Dios

 

La Evangelización es parte importante de nuestra educación en el tiempo libre.  Con nuestra vida, con nuestra forma de pensar y de actuar, debemos proclamar la Palabra de Dios.

 

En este compromiso somos miembros de la Iglesia, comunidad que vive y celebra su fe en Jesús, continuando su transformación en la historia

 

Creemos en una Iglesia cuya única referencia es Jesucristo que se hizo hombre, murió y resucitó para salvarnos.

 

 

NUESTRA OPCIÓN POR UN ESTILO DE EDUCACIÓN

 

Entendemos por educación el acompañamiento en el proceso de crecimiento de la persona

 

Este proceso se sitúa en un camino de liberación que lleva a la persona a una actitud abierta, crítica y comprometida.  Por ello, pretendemos que los niños y adolescentes con los que trabajamos:

 

lleguen a ser conscientes de lo que viven, sienten, piensan,..., es decir, que sepan interiorizar sus experiencias y desarrollar y utilizar sus capacidades de autoevaluación y análisis crítico.

 

vayan creciendo en conocimiento, interés, amor y participación en su parroquia, barrio, ciudad y comunidad.

 

crezcan en conocimiento, respeto  y amor a la vida y a la naturaleza.

 

descubran la persona de Jesús y la Buena Noticia del Evangelio como pleno sentido de su vida y como medio de aproximación a Dios.

 

El estilo educativo por el que optamos no es neutro, por lo que pretendemos una PEDAGOGÍA INTEGRAL, LIBERADORA Y ACTIVA.

 

Optamos por una educación que potencie el desarrollo de los niños y adolescentes con los que trabajamos en todas sus dimensiones, teniendo en cuenta tanto la individualidad como la necesidad de relacionarse y de trabajar en grupo.

 

Consideramos que en el proceso educativo tanto adultos como niños aprendemos unos de otros y debemos ejercer sobre el mundo una reflexión crítica y una acción transformadora tanto del mundo como de nosotros mismos.

 

Apostamos por una pedagogía activa en la que todo gire en torno a los intereses y capacidades del educando y no en torno a las expectativas o necesidades de los monitores-educadores y en la que se vaya eliminando progresivamente la relación de dependencia del educando respecto del educador para que vaya asumiendo responsabilidades poco a poco.

 

También consideramos esencial que nuestra pedagogía posibilite la apertura a la fe, donde descubramos a Jesús como fuente de unos valores personales que debemos vivir, celebrar y anunciar.

 

 

Las líneas expresadas en este proyecto educativo queremos que sean para nosotros el punto de reverencia continuo y permanente que vitalice y oriente nuestra labor educativa.

 

Somos plenamente conscientes de que, sin un proyecto educativo es imposible una oferta educativa coherente y seria.  Y así como nosotros nos identificamos plenamente con él, esperamos que todas las personas que acudan a nuestro club, tengan claro el tipo de persona, sociedad, Iglesia y educación en los que creemos y que deseamos potenciar en los chavales que participan en nuestras actividades.