Teatro, música, baile y momentos compartidos protagonizaron una celebración muy especial en honor a San Francisco de Asís, reuniendo a personas usuarias, familias, profesionales, voluntariado y amistades de la Casa Familiar.
El pasado viernes 2 de octubre, la Casa Familiar San Francisco de Asís de Torrelodones celebró la festividad de su patrón con una jornada repleta de alegría, emoción y convivencia. Una cita muy esperada que, un año más, reunió a toda la comunidad de la Casa Familiar y a numerosas personas que quisieron acompañarnos en este día tan significativo.
La celebración comenzó a las 11:00 horas con una divertida representación teatral protagonizada por las personas usuarias del centro, que se convirtieron en las grandes estrellas de un auténtico programa de prime time. Bajo un formato televisivo cargado de humor y creatividad, el escenario acogió actuaciones de poesía, canciones, números de magia, desfiles, cuentos y numerosas sorpresas que despertaron las risas y los aplausos del público.
El espectáculo fue el resultado de semanas de preparación, ilusión y trabajo compartido, poniendo de manifiesto el talento, la espontaneidad y la capacidad de expresión de cada participante. Como broche final, la representación dio paso a la música y al baile, contagiando a todas las personas asistentes del ambiente festivo.
Tras la función, llegó uno de los momentos más especiales de la jornada: la comida de convivencia, a la que se invitó a familias, personas voluntarias y amistades de la Casa Familiar. Una deliciosa paella, acompañada de gazpacho y helado de postre, permitió disfrutar de un encuentro cercano y distendido, reforzando los vínculos que hacen de nuestra Casa Familiar un espacio de encuentro, acogida y comunidad.
Durante la celebración contamos también con la presencia del P. Guillermo Pinillos, nuevo párroco de Torrelodones, quien acompañará a nuestra Casa Familiar en su vida espiritual junto al P. Fran y el P. Joackim. Asimismo, recibimos con especial cariño al Hno. Ernesto, de la comunidad marista de Chamberí, que quiso compartir con nosotros esta festividad.
La jornada contó además con la presencia de representantes del Ayuntamiento de Torrelodones, concretamente de la Concejalía de Asuntos Sociales y la Concejalía de Deportes, a quienes agradecemos su cercanía y acompañamiento en una fecha tan especial.
También tuvimos el placer de recibir a Alina, profesora de Enfermería de la Universidad Francisco de Vitoria, junto a estudiantes de la misma universidad que realizan prácticas de acompañamiento en nuestra Casa Familiar. A esta celebración se sumó igualmente alumnado de Formación Profesional del Instituto San Ignacio de Loyola, compartiendo una jornada de encuentro y convivencia con las personas usuarias y el resto de asistentes.
La participación de estas instituciones y centros educativos puso de manifiesto la importancia de los vínculos de colaboración que la Casa Familiar mantiene con su entorno, favoreciendo espacios de aprendizaje, participación e inclusión.
La jornada continuó con una multitudinaria eucaristía en honor a San Francisco de Asís, un momento de recogimiento y celebración compartida en el que recordamos los valores de fraternidad, sencillez, solidaridad y servicio que inspiran nuestra labor cotidiana.
Pero la fiesta todavía tenía muchas sorpresas reservadas. Por la tarde, la música en directo llegó de la mano de Vicky, que estuvo acompañada por un auténtico ejército de moteros solidarios de la Asociación PICA Madrid. Su visita llenó la Casa Familiar de energía, entusiasmo y muchas ganas de disfrutar.
Las personas usuarias, familias y amistades compartieron bailes, canciones y momentos de karaoke con quienes acompañaron, además de tener la oportunidad de fotografiarse junto a las impresionantes motocicletas. Entre música, risas, una merienda compartida y refrescos, la celebración se prolongó en un ambiente de cercanía y diversión que nadie quería que terminase.
Desde la Casa Familiar San Francisco de Asís queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que hicieron posible esta jornada: personas usuarias, familias, equipo profesional, voluntariado, representantes institucionales, comunidad religiosa, centros educativos, artistas y asociaciones colaboradoras. Su implicación, cariño y generosidad contribuyeron a convertir esta festividad en un día verdaderamente inolvidable.
